Cambie de posición mientras dormía y tiré mi brazo buscando a laila porque no la sentía a mi lado, abrí mis ojos y vi la puerta del balcón abierta y como las cortinas se elevaban por el viento cálido. Podia ver su silueta sentada abrazando sus piernas, me levante suavemente de la cama y caminé hacia ella, me acompañaban unos pantalones en chándal y mis pies descalzos.
—¿no puedes dormir?—
Le pregunté suavemente, me miró y vi como brillaban lágrimas en sus mejillas la cargue y la coloqué encima