—mamá por favor no me hagas esto no me dejes sola tú también por favor—
Decía laila con desesperación la puerta fue abierta de golpe por dichos hombres y unos que otros lobos
—laila—
Gritó Arturo ambos fueron hasta ellas tomando a linda, Abril se quedó en la puerta de pies sin saber qué decir habían pasado menos de cinco minutos desde que ella las dejó sola y de repente pasa esto
—déjenme, déjenme morir—
Gritaba linda forzando el agarre de Arturo y naim cerraron el balcón y la llevaron hasta l