—VAMOS, ES HORA DE MARCHARNOS—
Naim andaba con un grupo de veinte lobos buscando por el bosque cualquier indicio de kevin pero la búsqueda fue en vano llenándolo de frustración, se habían adentrado al bosque profundo con cualquier esperanza de encontrarlo, la hora de partir había llegado y con las manos vacías otra vez . Naim corría a casa a gran velocidad con mucha frustración.
—buen trabajo chicos—
Espetó naim llegando a la mansión juntos sus lobos y despidiéndose de ellos, desde muy temprano