—por favor deja de llorar, llevas así desde que llegaste aquí—
Akira no había parado de llorar en el templo de las Ninfas, su corazón estaba roto necesitaba a su lobo cerca de ella, podía sentir la tristeza del alma de naim a pesar de la gran distancia.
—necesito verlo por favor, siento que me quemo—
Su abuela la miraba y la escuchaba con tristeza y las demás ninfas
—hijita, no puedes ver a naim, aún así de nada servirá que te hallamos traído hasta acá, tus emociones despiertan más si estás ce