Horas antes:
Me había despertado, escuchaba muchas voces provenientes de afuera supuse que era por la brusquedad exhaustiva del cadaver del rogue que había atacado a Arturo, al despertar Akira se encontraba sobre mi pecho la bese y no despertó sonreí mirándola con los labios entre abiertos y su naricita roja en la punta mientras su cabello estaba todo regado sobre mi pecho
—cuanto te amo mi reina—
Le susurré y con cuidado la separé de mi y cubrí su cuerpo con la manta, caminé para proceder a