—eres tan hermosa—
Gabriel la miraba intensamente y recorrió todo el cuerpo de laila quien no lo mostraba, no era la típica chica de usar ropas mostrando todo, más bien siempre andaba en jean camisetas pero tenía una pijama dejando ver sus pequeños pechos y su diminuta cintura provocando que él pase su legua por sus gruesos labios resecos mientras en su cabeza salvaje pasaban muchas imágenes de laila y no solo sexuales, él sentía el terror de laila y eso lo hacía sentirse mejor tenía el control