Tej.
__ Nadie puede engañarlo ¿eh, abogado?
La sonrisa de Amanda Alcázar era de alguien confiado en que lo que decía era una mentira. Quizá esperaba que me diera cuenta de ellos, no lo podía saber, pero si entendí que no eran los únicos.
__ Puedes sentarte. ¿Puedo tutearte?
__ No puedes. - deslicé la silla de una mesa alterna para asegurarme que la sustancia pegajosa que tenía esa no fuera más que un derrame descuidado de alguien al azar.
Miré su risa, la que tanto vi acompañando al ministr