Edificio Stewart
Un Bentley negro se detenía poco a poco. El primero en aparecer desde el carro fue una pierna larga, seguida por el resto de la figura elegante de Sean. Él caminó hacia el asiento del pasajero y abrió la puerta.
Sean miró a la mujer quien estaba adentro con ojos entrecerrados... Ella no había dicho una sola palabra en todo el camino hasta aquí. Él no trató de apresurarla tampoco; en cambio, solo esperó en silencio a que la mujer en el carro tomara su propia decisión.
Hasta es