Entre la duda y la acción las semanas han pasado en la mansión Brown. Me he acostumbrado rápido a la rutina, a mí nuevo equipo de trabajo y a la familia para la que trabajo. Irónicamente la táctica de supervivencia ha sido actuar como un fantasma.
El otro día pude conocer a la distancia al tío de Leandro, Liam, estaba apoyándose de las paredes mientras se tambaleaba en una de sus borracheras. ¿Mi proceder? Hacer como si no hubiese visto nada, y dar la vuelta a la estancia para atravesarla sin c