COLETTE
Una pesadilla, eso es en lo primero que pienso cuando proceso cada una de las palabras que me lanza Roan, el padre de mis hijos, el mismo por el que he llorado pensando que seguía en coma, el mismo al que le prometí hacer todo lo que estuviera en mis manos con tal de mantener a nuestros bebés a salvo, pero al parecer todos mis esfuerzos por no volverme loca, por mantener la calma y tratar de hacer lo correcto, han sido en vano.
El hombre que aparece frente a mí no se parece en nada al