SOLANGE
Estoy sentada en medio de la cama en la que es mi habitación, pensando en que ya podré escapar al menos por el momento, con Syaoran, él se ha ido, la última vez que lo vi estaba mal herido, así que es imposible que pueda llegar hasta Japón en estas condiciones, además, está el hecho de que Vladimir quiere que en unos días nos casemos por la iglesia, cosa que me aterra.
Cuando era pequeña, me prometí ir al altar solo con el hombre que amaría, con quien compartiría una vida, bueno, estab