COLETTE
Miro la ciudad por debajo, luego de que saliéramos, Cole no quiso ir en auto, cosa que me pareció innecesaria, pero callo sintiendo su mirada todo el tiempo sobre mí, cada segundo que transcurre sometida en este silencio turbulento, hace que me quiera aventar al precipicio, si no tuviera hijos, lo haría, metafóricamente hablando.
—¿Por qué lo hiciste? —pregunta de repente.
Sé a lo que se refiere, pero no quiero mirarlo, si lo hago, una de las barreras que tanto trabajo me ha costado p