NARRADOR OMNISCIENTE
—Dulces sueños, mi Dalila.
Esas fueron las últimas palabras que escuchó Dalila, justo cuando sintió que la sustancia experimental de la que le había hablado Maxim, entrara en su sistema, al principio se sintió como un pinchazo de aguja, pero cuando él ya hubo terminado de introducirle toda la sustancia, el dolor comenzó, era como un estallido interno que le hacía pensar que estaba teniendo un derrame cerebral. Cosa que nunca había sentido, pero quiso unir esa sensación a l