DEVRIM
Ha pasado una larga semana desde que Maxim me ha obligado a casarme con él, desde que me soltó la amenaza de que estaré viviendo un nuevo infierno, después de eso, de mandar a la mierda a Vladimir, a quien no quise ni siquiera ver en ese momento, solo tiró de mí y me arrastró hasta su fortaleza, en donde me folló el resto de la noche, no le importó siquiera el dolor que me causaba con cada una de sus embestidas, él solo me penetraba sin descanso.
Parecía peor que un hombre de las cavern