DALILA
Abro los ojos lentamente, ha sido un camino largo y me pregunto cuánto hace falta para llegar a donde sea que me estén llevando, no he puesto resistencia desde que sé que hace cinco horas aterrizamos en Rusia, y tampoco soy tonta, estos hombres están armados, me quitaron todo con lo que podría defenderme, así que me queda esto. Los hombres que tengo al frente no me dicen nada, sin embargo, me observan como si fuera a atacarlos en cualquier momento.
No miento, podría hacerlo, ya no te