ROAN
DOS HORAS ANTES.
Nací dentro de una de las organizaciones más sádicas, peligrosas y sangrientas del mundo, la mafia italiana, crecí sabiendo que en este mundo no hay coincidencias, solo traiciones y un deseo de sangre tan imparable, que quien no haya asesinado por la orden; los miembros más antiguos, no se puede dar el lujo de llamarse un mafioso siciliano. Mi padre es el Capo, el líder supremo de todo, y como tal, siempre se ejerció en mí más presión de la esperada.
—¿Qué es lo que sucede?