COLETTE
No puedo dormir, cuando menos me doy cuenta, ya son poco más de las seis de la mañana, es la primera vez que siento esto, la opresión en mi pecho desde que vi a esos dos pequeños correr a los brazos de Roan Fiore, sus miradas… no sé cómo expresar o describir esta sensación burbujeante que me deja sin aliento.
Me levanto con el corazón acelerado, esos niños se parecen mucho a su padre, pero sus miradas aún clavadas en mi mente, son un duro golpe en el vientre. Trago grueso y me permito