Mundo ficciónIniciar sesiónSu respiración era inestable y estaba más que agotado, pero aún así tenía la energía para estar enfadado conmigo.
-Ibas a irte a casa -me quitó el brazo del hombro, rechazando mi ayuda. Nos paramos delante del coche afuera.
-No sé qué iba a hacer -respondí honestamente, no quería mentirle.







