Me quedé en la habitación con una sensación extraña en el pecho que no me podía quitar después del extraño encuentro que tuvimos en el baño. Cuando volvió de hablar con su madre, me hice la dormida e hice lo mismo cuando se levantó a la mañana siguiente, sentí cuando se levantó, se bañó y también cuando se cambió, si, vi un trasero redondo y hermoso que dejó paralizada porque le importa un reverendo pepino andar desnudo por la habitación con la serpiente que tiene entre las piernas y que gracia