La oficina de Marcus se sentía demasiado pequeña con todos nosotros apiñados dentro. Yo, Marcus, Dave, Leila y Zaron, que habíamos llegado momentos después de salir de la sala de seguridad. Todos esperaban que yo explicara.
—Empieza desde el principio. Dime exactamente cómo conociste a este hombre —dijo Marcus, sentado en el borde de su escritorio. Su voz era tranquila, pero podía ver la tensión en sus hombros.
Respiré hondo. —Fue el día en que me echaron de la manada. Hicieron que sus hombres