~Elias~
Ella frunce el ceño y me arrebata el sobre antes de que pueda dañarlo más.
—He pasado más de cinco meses en su empresa, Elias —dice Alice, con la voz completamente nivelada mientras permanece allí en la casi oscuridad del pasillo—. La firma sobrevivirá sin mí. Puedo irme y no habrá ningún efecto secundario en las operaciones diarias.
—Sí, pero quiero decir que no deberías irte —tartamudeo, las palabras saliendo atropelladas antes de que pueda filtrarlas. Siento el pecho apretado, una pr