~Sienna~
—¡Sorpresa!
Me quedo helada. Mis pasos se detienen en la puerta y mis manos se aprietan sobre el pomo.
La habitación está llena. Caras familiares y colegas cercanos. Algunos empleados de Elias y también mi asistente personal. Sus rostros están radiantes con sonrisas de oreja a oreja; están todos reunidos en la sala de estar.
Globos de colores. Azules. Rosas. Decoran toda la estancia. Tres pasteles están alineados en la mesa de centro, con los nombres de mis bebés escritos en ellos.
Mi