Brock
—¡Ella estaba conmigo, tío! ¿Qué pensabas?— me increpa Roldán y ni siquiera le respondo — ¡Estaba triste y le prometí ver el bosque! ¡Estaba feliz por primera vez desde que llegó aquí! Incluso, creyó ver el puma, estaba que lloraba de felicidad, le dije que yo iba a ver el otro extremo y la dejé unos minutos sola ¡Hasta que llegaste tú!—
—Bueno Roldán, basta de reclamarle a tu tío. Sé que adoras a tu tía, pero…. Brock, no sabía qué pasaba. Teníamos que ver a tu abuelo y de repente ella no