Capítulo 20. Avalancha de posibilidades.
Emma Uzcátegui
Veo como diversas emociones se dibujan en su rostro, pasa del desconcierto, a la duda, luego esperanza.
—Está bien —dice por fin, la palabra cae entre nosotros como un guijarro que podría iniciar una avalancha de nuevas posibilidades.
“Solo una vez más”, me repito como un mantra.
Su aceptación me transmite una oleada de calidez, ahuyentando el frío de la incertidumbre que se había instalado en mis huesos. Y a pesar del miedo a otra decepción que acecha en las sombras, no puedo