Daniel salió del baño vestido y arreglado, se había puesto muy elegante, si iba a participar en un paripé, al menos hacerlo con todo incluido, así que él también había pasado por la boutique de caballeros y adquirido un traje oscuro con unos modernos pantalones ceñidos que marcaban sus musculadas piernas y cuya chaqueta se ajustaba a la perfección a sus anchos hombros. Lo combinó con una camisa clara color verde pálido y corbata a conjunto. Mientras se vestía le vino a la cabeza el día del bau