-Te parece poco, ¿Crees que lo merezco? – La interrogó mirándola fijamente, vio que las defensas de Débora empezaban a resquebrajarse, y siguió apelando al corazón de la muchacha. - ¡Si así lo crees, y piensas que me gusta abusar de menores puedes denunciarme y terminar de una vez! En caso contrario debes ayudarme. Mi única culpa es acostarme con profesionales… No estoy casado ni tengo pareja, por lo que ni hago daño ni debo dar explicaciones a nadie y siempre las he respetado. Si consideras q