Una vez saldada la deuda con El Departamento del Tesoro, intentaría localizar al contable desaparecido y así exculpar a las empresas de todo fraude, deberían probar que ellos no eran conscientes y no habían tenido nada que ver. Tenía claro que solucionar ese embrollo sería mucho más largo y costoso, pero confiaba en lograrlo. Buscaría a las otras empresas involucradas e intentaría que se avinieran a aunar esfuerzos para quedar libres de sospecha lo antes posible. Lo más fácil sería contratar