32 - Tengo que acostumbrarme a ella.
Samantha
Unos minutos después, lo encontré en la sala de espera.
— ¿Nos vamos, Apollo? — llamé su atención.
— Vamos —me ofreció una sonrisa irónica antes de levantarse.
Permanecimos en un silencio algo incómodo durante los primeros minutos de nuestro viaje de vuelta, a veces sentía su mirada clavada en mí, pero prefería centrarme en el paisaje exterior.
— Así que es un chico —intentó romper el silencio, haciendo que le mirara por primera vez—, tenías razón.
— Suelo tenerla —me burlé— ¿Eras feli