Mundo ficciónIniciar sesiónNadie nos presta atención. Todos se apartan para dejar al rey, pero nadie adivina lo que está a punto de suceder, ni siquiera yo.
Llegamos a su despacho. Saca una llave del bolsillo y abre la puerta. La mantiene abierta invitándome a entrar. Tengo la garganta completamente seca, miro al final del pasillo, si esto fuera una película aparecería alguien para sacarme de este lío en el que yo solita me he metido. Suelto un suspiro y entro con el rey pisándome los talones y volviendo a cerrar







