Capítulo 18. ¿Dónde están mis hijos?
La rabia oscureció la mirada de Gabriel al escuchar lo que le explicaba el director del hospital. Se giró hacia la puerta y estampó el puño en la pared, haciéndole un hueco en el muro de tabique.
―¡Señor Lombardi! Contrólese, por favor. Sabemos la gravedad de la situación...
―¡Qué me controle! ―gritó Gabriel al director del hospital ―¿Cómo se atreve a pedirme que me controle? ¿Acaso no sabe el daño moral que le ha hecho a mi exesposa, y a mis hijos?
El director del hospital respingó al escuchar