Adrien se tiró a la cama y no pudo evitar recordar la noche en la que Emely se había entregado a él, la recordó con esa sonrisa coqueta cuando en la oficina le preguntó si se quedarían juntos de nuevo, y se odió por no haber cumplido a esa petición. Sentía que esta vez había fallado como hombre y como persona a lo más especial que tenía en la vida.
— Voy a encontrarte — se repitió una y otra vez en medio de la habitación desolada. Se sacudió un poco la tensión del cuerpo, se incorporó y decidió