— Cállate – le gritó más molesta.
— Vamos, siéntate – siguió suplicando.
— Habla ya – dijo apretando los dientes con rabia.
— Mi padre antes de morir intentó explicarme tu situación para que te buscara y te ayudara, pero no logró contarme todo a detalle. Con la única intención de cumplir su voluntad, abrí una investigación desde el primer día que pisaste esta empresa y me entregaste todos tus datos personales. Los comparé con los de tu hermana. Mi mente empezó a divagar en las abismales difer