Mundo de ficçãoIniciar sessãoSamantha permanecía en el suelo, abrazada a sus piernas, balanceándose, atemorizada luego de todo lo ocurrido. Su rostro estaba cubierto de lágrimas, y no sabía si en algún momento aquel enloquecido hombre terminaría matándola o haciendo algo peor.
Una agradable calidez rodeó a la joven, llenándola de una suave luz.
—Ponte de pie, mija. Una mujer como tú no debe estar ah







