Por fin me dan la liberación del hospital, han sido tres largos días. Fue un poco tedioso, pero Harry se empecinó en que le realizaran todos los estudios existentes a Alegría para asegurarse de que estaba totalmente sana.
Estaba exhausta y, aun así, Harry no me estaba llevando a casa. Me había avisado con anterioridad que me tenía que enseñar una sorpresa. Aunque estaba muy cansada, accedí por el brillo tan especial que tenía en sus ojos, estaba emocionadísimo y no quería acabar con su ilusión.