Cuando estuvimos listas salimos y Carolina me dejó en la entrada de la enorme casa, la casa que llamaré mía por el próximo mes. Espero no acostumbrarme a todo esto, no quiero que me cueste cuando tenga que regresar a mi pequeño departamento, sobre todo porque le tengo mucho cariño.
- ¿No dejaste nada en mi auto verdad? –me preguntó Carolina en el umbral de la puerta
- No, o por lo menos eso creo
- Bueno, entonces te dejo en buenas manos, nos vemos luego
- ¿No vas a e