NAYA
Al día siguiente me desperté muy temprano, me dolía la cabeza pues sinceramente me había pasado de unas cuantas copas en la casa de Javier, no sé cuántas cosas han pasado mientras estaba borracha, me da pena decirlo, pero cabe destacar de que yo no era nada tomadora compulsiva, en la mayor parte del tiempo siempre me portaba muy bien y creo que esta vez hice una excepción porque la verdad lo ameritaba, no me iba a quedar de brazos cruzados mientras miraba mi vida pasar frente a mí y ver qu