NAYA
Javier se había ido, me sentí muy tranquila cuando él se fue y la verdad tenía que empezar a hacer las cosas del hogar, él me había atrasado y no podía ser tan grosera, es cierto que él y yo no nos llevamos muy bien que digamos, pero más sin embargo una de las cosas que siempre me han enseñado es ser muy educada a pesar de cualquier circunstancia, siempre me he caracterizado por ser una persona muy tranquila, una persona que puede extenderte la mano en cuanto más lo necesites, pero eso no