Por instinto y meramente curiosidad inocente, Selena atendio el celular, llevando la bocina de este a su oreja.
—Hola ¿Alex? Lamento mucho lo de hoy… pero no puedes negarme que te gusto—comenzo a decir la extraña al otro lado del celular. Su tono de voz era igual a un suspiro en mitad de la noche.
Selena no dijo nada, se limito a apretar con fuerza el celular mientras una vaga nocion de lo que podia haber llegado a ocurrir se plasmaba en su mente.
>—¿No diras nada?... perfecto, eres un idiota…