MALEANTES.
Narra Samantha.
Estos días fueron unos días locos.
Se preguntarán porque, pues hace unos días, Alex me pidió tiernamente que fuera su esposa. Cosa que acepté gustosa.
Tal vez pensaran que todo esto fue muy apresurado, pero que les diré. Si hay amor del bueno, no existe tal duda al aceptar estar al lado de tu verdadero amor para siempre.
A mis padres le agradó mucho la idea que Alex y yo decidiéramos casarnos, a quien no le agradó para nada, fue a Edward quien se puso como loco el día