Han pasado algunos días, y por fin, tenemos todo listo para tomar nuestros días de descanso. Esta noche saldremos para Rusia y estamos terminando de preparar nuestro equipaje.
—¿Estás nervioso? —me interroga Milly—. Sé que el viaje es largo, pero…
—No es por el viaje —la interrumpo.
—¿Entonces?
—Creo que deberíamos llegar a un hotel —sugiero.
—Ni lo pienses, ese sería un problema muy grave con Enzo —asevera—. Mi padre e Irina tienen un apartamento, pero ahora están en casa de Enzo, para ayu