Se acomoda a mi lado y me doy la vuelta para abrazarlo, el calor de su piel me reconforta, me hace sentir segura como hace mucho tiempo no me sentía.
—¿Tú te fijarías en una mujer como yo? —le pregunto con mi mano sobre su pecho desnudo.
—¿Una mujer como tú? —cuestiona—. Te refieres a una chica hermosa, inteligente, trabajadora, valiente y… —se queda pensando.
—¿Y?
—Y que hace ruidos extraños cuando come —agrega.
Sonrío y le doy un golpe en el estómago.
—Eres hermosa Milly, no te meno