Adeline se quedó pensativa, con la mirada perdida en el fondo de su vaso. Al repasar mentalmente las últimas horas, se dio cuenta con una mezcla de alivio y confusión de que no había sentido náuseas en absoluto desde que se despertó el día anterior tras el golpe. Se lo comunicó de inmediato al doctor, quien reflexionó unos instantes antes de dar un veredicto que sonó como una sentencia.
—Ayer ya le hicimos una prueba de sangre rápida al ingresar y el resultado fue negativo. Definitivamente no e