Helena fue a buscar a Charles y ambas se retiraron a los cuartos del personal para cenar, esperando a que los señores las llamaran para limpiar cuando terminaran.
Valentina comía con gran deleite su arroz frito. Al ver a Damian tomar un trozo de las costillas de cerdo fritas, pensó que olían de maravilla y le dijo a Adeline: —Tía, yo también quiero probar una costilla.
Adeline puso un trozo en su plato. Valentina dio un mordisco, masticó un poco y arrugó la nariz. —Tía, estas costillas no están