Samantha salió corriendo una vez que la rueda de la fortuna se detuvo y Vlad fue detrás de ella, por mucho que le gritó fue imposible hacer que se detuviera, miró como se subió a un taxi y simplemente se marchó. Sam estando en el vehículo comenzó a llorar, no quería detenerse y escuchar que el ruso le decía que la amaba por simple lastima.
_ Liah _ ella habló por teléfono _ disculpa que te moleste pero quiero saber si puedes esperarme en casa, necesito compañía al menos por esta noche.
_ Claro