La fotografía que había sido tomada el día que Liam había desposado a Elizabeth se encontraba en un marco de plata, él acarició el retrato y no pudo evitar llorar al ver dicha imagen. En su corazón aún estaba ese día y lo recordaba tan vívidamente por ser la fecha en la que tuvo la alegría junto con el dolor más grande que había experimentado en su vida. Unas delgadas pero elegantes manos se deslizaron por el abdomen de Liam, él las acarició y al darse la vuelta la miró; una hermosa sonrisa se