Literal debo estar con la boca abierta porque Jared se acerca a mí y la cierra con su mano en mi mentón.
¡Le dimos hasta abajo!
—Hola, Jared —digo moviendo la cabeza, él sonríe y da un paso atrás.
—¿No vas a decirme tu nombre?, aunque ya lo sé pero igual —dice, yo levanto una ceja.
—Creo que estoy perdiendo la memoria, porque no recuerdo haberte dicho cómo es que me llamo —digo, él sonríe y se encoge de hombros.
—Cuando llega alguien nuevo a ese instituto, los rumores corren rápido —dice.
—¿Y q