Mariana:
Luego de la incomodísima conversación con Isa, me encuentro caminando a prisa por la acera que conduce a Vitale. Llevo días sin venir, según Ronan las chicas me extrañan, por lo que aprovecharé esta visita para saludarlas y ayudarlas un poco en el camerino. Creo que va siendo hora de volver a ser la asistente de las bailarinas, al fin y al cabo, son pocas las veces que debo bailar para mi jefe.
Las palabras temblorosas de Isa resuenan en mi mente durante todo el camino, sin embargo, y