—Basta con que lo desee, y él vendrá con solo un gesto mío. ¿Sabías que tu aniversario de bodas con Alejandro es en realidad mi cumpleaños?
—¿Y eso qué? —pregunté fríamente.
Valentina se quedó atónita por un momento, luego soltó una risita.
—Ya sé lo que pretendes. ¿Crees que fingiendo indiferencia podrás seguir siendo la señora Vargas? Estás muy equivocada.
Valentina cruzó los brazos y bufó con desdén.
—Jaja —me reí con mucha ironía—. De verdad me subestimas. He venido a hablar con Alejandro so