Delia llegó agitada de sus compras, sus alterados nervios la hizo llegar hasta Amaranta, ella dormía profundamente.
Era inevitable sentirse de esa manera cada vez que Gael Georgiou la buscaba por alguna información.
No paraba de mirar a Amaranta, las lágrimas fluían incesante y nada podía hacer sino detenerse a llorar.
_Ay Señora, ¿qué voy a hacer con tantos secretos? -pensó sintiéndose atemorizada ante lo dicho por Gael Giorgio- Es cierto que usted ha apartado a Irina Williams, pero lo hizo