Narra Arthur.
Después de ver a Annel con ese tipo, salí a casa de mi tío, él siempre me ha apoyado mucho desde que me salvó aquella vez, quizás él sepa cómo ayudarme o lo más seguro dirá que lo hable con mi terapeuta, puede que tenga razón, pero necesito más consejos.
—¡Arthur! Qué milagro que vienes a verme. – me saluda una vez que me ve.
—Ya sé que casi no vengo, pero necesito tus consejos. – digo y me mira sorprendido.
—¿sobre qué? ¿es de la empresa? – pregunta con dudas.
—No, es… algo más.